Por redes, por la calle, hasta en mi
misma familia, he visto como la tendencia de tener una mascota se ha vuelto
algo viral; todos quieren tener perros o gatos. Sea adoptado o comprado en
criadero, de cualquier raza o criollo, lo que se busca es tener una mascota.
¿Por qué se debe este fenómeno? En los últimos años se ha sentido en la
sociedad de que ya tener u. hijo, formar una familia no es algo del común como
se concebía hace más de dos décadas atrás. Ya el enfoque es ser independiente y
tener una carrera profesional prospera. Sin embargo, el ser humano ha empezado
a percibir que carece de ese afecto, de ese instinto de cuidado hacía el otro,
inclusive teniendo una pareja estable.
Mi prima hace unos meses decidió comprar
una perra junto a su marido, decidieron ponerle el nombre de Mimosa. Decidieron
hacer una reunión para toda la familia para que vieran a la perrita. Una San
Bernardo hermosa, tenía 3 meses de nacida en el momento, era el foco de
atención el día de la reunión. Todos se alegraron porque mi prima tenía una
mascota a la cual le iba a dar amor y así mismo iba a recibirlo por parte de
ella.
Los meses pasaron y a la medida que
mis tíos armaban reuniones en sus casas, el Mimosa estaba en toda de ellas,
algo que yo jamás había visto. Así que le pregunte al marido de mi prima por
qué la llevaban a todos lados a lo que el respondió: “Es que la niña no se
puede quedar sola en la casa, le da depresión y empieza a llorar”. Más que la
respuesta, lo que mas me impresionó fue a la manera en que se refirió a la
perrita, la niña. Aunque claro, también el hecho de creer que no se le
podía dejar sola, ya tenía unos 6 meses y siendo de raza San Bernardo era una
perra muy tranquila. Un día tuve que ir al apartamento de ella a recoger unas
cosas en portería, cuando es que el vigilante me avisa que si podía subir, que
ella no podía bajar. Así que subí y al abrir su puerta una gran cantidad de
humo me saludó y le pregunté algo alarmado que si estaba bien, que qué le había
pasado, a lo que me responde: “La niña estaba resfriada y no la puedo
dejar sola, le estoy haciendo evaporaciones de eucalipto”. ¿Es enserio? La
primera vez en mi vida que veía que le hacían evaporaciones de eucalipto y peor
aun, ¡que un perro tuviera gripe!
A las semanas por Instagram vi entre
las cuentas sugeridas, una llamada: “Mimosap” Y si, le habían creado Instagram
a la perra, donde los pies de foto eran: “Hoy mi papi me sacó a pasear que
linda tarde” o “Hoy conocí un nuevo amiguito y me divertí mucho con el, jugamos
todo el tiempo, su nombre es @sparkies_9”.
No puedo describir lo que sentí en ese
momento. Fue una combinación de lastima por la perrita por los amos que le
tocó, pena ajena por mi prima y su marido y cierta concientización de lo
contraproducente que puede tener un perro en esas condiciones. ¿Tratar a un
perro de esa manera es en verdad darle calidad de vida? ¿Será que un perro
necesita todos esos cuidados y atenciones por parte de sus dueños? ¿Debemos
considerar a nuestras mascotas como nuestros hijos?
Un perro a pesar de haber sido
domesticado hace miles de años no ha dejado su identidad y su comportamiento natural.
Recordemos que proviene del lobo y aunque no sea como este, su instinto natural
aun conserva comportamientos de este. No tienen nada de seres humanos, si, nos
pueden dar amor, expresarnos agradecimiento de muchas maneras, pero esto no
significa que tengamos que tratarlos como a un igual, como a otro ser humano.
¡Son perros! Y las consecuencias de no tratarlos como tal es hacerlos sentir
incomodos por lo antinatural que son estos actos, se sienten inseguros y
frustrados.
Moisés Heiblum, el experto en caninos
indica: “No tiene caso sentarlos a la mesa con un pastel o ponerles un vestido
de princesa, porque son situaciones incomodas e incomprensibles para ellos” Por
otra parte Cesar Millan, otro experto en animales indica que los problemas
psicológicos que padecen ahora muchos de los perros, a diferencia de hace unos
años atrás, se debe a que entonces estos eran tratados como animales.
Expertos indican que un perro genera
ansiedad y depresión debido al apego excesivo que el humano condiciona a este.
Por eso muchas veces cuando se deja a un perro solo, este empieza a sentirse
vulnerable, inseguro debido a que está lejos del ser que le brinda esto, es
decir, su amo. Y con esto no digo que no haya que brindarle cariño a su mascota
ni que se debe tratar mal, para nada; hágalo, dele amor y quiéralo como el lo
quiere a usted, pero recordando que es un perro, no es su hijo, es su mascota y
usted no es su papá o mamá, es su amo. Humanizar a un perro o a cualquier otro
animal es maltrato animal.
Y eso no es todo, el tener un perro humanizado
se está volviendo una oportunidad para el mercado, hay restaurantes para perro,
colegios para perros. Inclusive sacaron un seguro para perros; hace unos 20
años se tenía un perro y solo tocaba darle amor y brindarle lo vital. Ahora
tener un perro de esta manera no es solo nocivo para el mismo perro sino para
su bolsillo también. Ahora no es solo el concentrado y el desparasitante junto
a las vacunas los gastos, es la guardería (La cual es absurda. Si quiere tener
un perro asegúrese que tendrá tiempo para el, usted es su amo, no el empleado
de una guardería canina) Los regalos que tiene que llevar en los cumpleaños de
sus “amigos peludos”, os remedios innecesarios de enfermedades que casualmente
ahora empiezan a existir y lo debe llevar ahora dos veces a la semana al
veterinario con la ropa de la temporada por que sí, debe comprarle la ropa de
temporada a su perro, perdón, hijo.
Tener un perro así resulta ser mas caro que tener un hijo.
Su perro es un perro, no es su hijo y
mucho menos su juguete. Si siente esa necesidad de tener a alguien y darle esos
cuidados, tenga un hijo o adopte uno. Se ahorra un buen dinero y de paso le
evita una odisea a un pobre animal que no tiene la culpa de que haya gente como
ustedes.
Un bocon
(2020)
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